LA VIDA QUE OCULTAMOS ES LA MEJOR DE TODAS
LAS POSIBILIDADES DEL DELIRIO
 
(Fragmentos)
 
I
 
Si tú entras tú con el fuego de la boca
Con el fuego de la garganta con el fuego de los pies
Si tú entras a ser el principio la velocidad la vocación
Y sirves para vivir para dormir para disfrutar de todo lo perdido
De lo arrojado a las playas
Al sistema solar
Al mundo ardiente
De lo arrojado convertíos en luz
De la vida convertíos en buques solares
De lo perdido convertíos en árbol.
 
Alguien por ti prohíbe mirar
Prohíbe creer oír depender de un encuentro
Alguien por ti se hace una faceta solitaria
Se hace un enigma de repente
Una garganta que huye de su voz.
 
Se hace la noche el sueño encima la luz encima
Las piernas del sueño a sus resplandores codiciados
Los buques con sus formas de animales
Todo lo puedo mirar todo lo ejecuto
Todo lo puedo creer todo lo detengo
Todo lo puedo oír todo lo puedo depender de tu misterio
Un día una noche más impulsiva más inesperada que un fantasma
O tus oídos o tu imaginación tus ojos
Donde se unen tus oídos a tus ojos a tus enigmas
Tu lengua a las quimeras que hemos dejado al frío
De las videncias
De viejas antorchas que a nadie preocupa buscar o amar creyendo
En quien la imaginación podrá reír
De los párpados fuera
Con impulsos de descubrirte de acariciarte de llamar en tu auxilio
En estrella adentro
Del alma mayor que el cuerpo impulsivo inesperado.
 
El semblante a distintas alas oculta
Los puntos cardinales
El mar submarino
Los bosques iluminados
Donde la presión hace estallar las lámparas
Las inconscientes como aves
De la deriva
Que buscan el sueño con lámparas quemantes
El que hace estallar la jaula con su instinto de persona
Cada que vez que tú
Apareces oculta o apareces iluminada por tus bosques o apareces
En la reunión de sombras posesivas
En las luces inmediatas
En las luces ajenas hacen aparecer a voluntad de cualquier sueño.
 
Cuerpo sobre el cual te apoyas para escribir
Con más velocidad que la vida
Es para él que debo ahora
Enumerar el ejemplo de las palabras
Y de la vida que ocultamos es la mejor
De todas las participaciones llameantes.
 
Faceta del
Cuerpo salobre como un espejo transparente de encanto
El mar se detiene en la palma de tus ojos
En ellos
Respiro para reír
Para escuchar para mirar para creer
En ellos míos desde el día está cercano
Con hospitalidad
Trae una venda de ojos para tu mirada.

 

De Carlos Poblete, Exposición de la Poesía Chilena, Claridad, Buenos Aires Argentina, 1941.